Las expectativas son previsiones que realizan los agentes realizan sobre la
magnitud que en el futuro van a tener las variables económicas, y de las mismas va a depender el comportamiento que las personas.
Para que nos hagamos una idea de la importancia que tienen voy a poner un ejemplo:
Cuando una persona piensa en comprarse una vivienda, basa esa decisión en una predicción sobre cuál cree que va a ser su salario en los próximos años. Esta predicción dependerá de sus expectativas y las del empresario sobre cuales van a ser las ventas de la empresa. Las mismas a su vez dependen de la previsión que hagan sobre la capacidad de compra de sus potenciales clientes.
Estos clientes a su vez comprarán dependiendo de sus expectativas sobre cuál va a ser su renta disponible a medio plazo, por ejemplo, si preveen una subida de impuestos aumentarán su ahorro actual para poder hacer frente a la misma disminuyendo su consumo.
Una empresa que actualmente está vendiendo, y que necesita contratar más trabajadores, puede paralizar dicha contratación si espera que las ventas no aumenten.
Si se generalizara, la falta de contratación reduciría la demanda agregada directamente, y a través de las expectativas, con lo cual las mismas se verían reforzadas por una realidad que las mismas han generado.
A la hora de llevar a efecto políticas económicas hay que tener en cuenta siempre la generación de expectativas, e intentar que las mismas sean racionales, ya que si no es así conducirán a burbujas especulativas en uno u otro sentido.
Para ello es necesario un conocimiento no sólo del funcionamiento de la economía, sino sociológico, de comportamiento de los agentes, y que la información que se suministre a los mismos sea fiel a la realidad, y comprensible en todo momento.
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